Su estilo, los datos estratigráficos y el carácter general de la fase constructiva con que se asocian colocan a estos mascarones en el período clásico muy temprano (entre el 200 y el 300 D.C.), si bien no se puede descartar del todo un origen preclásico tardío (hace unos dos mil años). La forma en "L" de los ojos de este mascarón es fuertemente reminiscente de las máscaras olmecas y no se encuentra en lo absoluto en las imágenes del período clásico maya, lo que parece brindar evidencia de que estos mascarones fueron hechos en el período preclásico. Este mascarón también ostenta una diadema tripartita.