Esta antigua ciudad giraba entorno a lo que conocemos hoy como la Gran Plaza, espacio casi rectangular limitado en los costados este, oeste y sur por conjuntos arquitectónicos mayores y que ha sido considerado como el corazón de las actividades político-administrativas de la ciudad. En el extremo este se ubica una construcción colosal conocida como El Palacio, y en cuyo interior edificios alrededor de patios interiores que conforman un complejo grupo de espacios abiertos, corredores, galerías subterráneas, drenajes y una torre que debió servir como observatorio. Esta gran estructura es el resultado de un sinnúmero de transformaciones arquitectónicas ocurridas a lo largo de 400 años.



El Palacio. (Foto: Merle Greene Robertson.)