Visto desde la cámara del Templo II, el Templo I se yergue contra el trasfondo de un cielo tormentoso. Los arqueólogos hallaron en su subestructura la rica tumba de Jasaw Chan K'awiil, poderoso rey que vivió en el siglo VIII D.C. Aún no está claro si el edificio se concibió originalmente como monumento funerario o si su uso como tal fue una adaptación posterior. Las armoniosas proporciones de este edificio lo han convertido en una especie de ícono de la moderna Guatemala. Su silueta adorna, entre otras cosas, los billetes de medio quetzal.